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Cómo hacer un código QR para reseñas de Google

Copia el enlace de reseñas de tu ficha, conviértelo en un QR dinámico y ponlo donde el cliente tiene el móvil. Pasos, tamaño y qué no hacer.

Camarera sirviendo a un cliente en una mesa con un soporte con código QR para escanear.

Para saber cómo hacer un código QR para reseñas de Google necesitas dos cosas: el enlace de reseñas de tu negocio y un generador que lo convierta en un QR que puedas reutilizar. El enlace lo da Google desde tu Perfil de Empresa; el QR lo creas en un minuto y, si lo haces dinámico, podrás cambiarlo, medirlo y reimprimirlo nunca más. Al escanearlo, el cliente aterriza directamente en la ventana de las cinco estrellas, sin buscar tu nombre ni rebuscar en Maps.

Qué abre un código QR de reseñas cuando alguien lo escanea

Un QR de reseñas no es un tipo especial de código: es un QR normal que apunta al formulario de valoración de tu ficha de Google. El cliente acerca la cámara del móvil, toca el aviso que le sale en la pantalla y se le abre la caja de reseñas con las estrellas y el campo de texto, ya identificado con su cuenta de Google.

La diferencia con decirle «búscanos en Google y déjanos una reseña» es enorme. Ahí le estás pidiendo cuatro pasos: abrir el buscador, escribir bien el nombre, encontrar la ficha correcta y bajar hasta el botón. Con el QR hay dos: escanear y escribir. Cada paso que quitas es gente que sí termina dejando la reseña.

Ese QR puede llevar al formulario de forma directa o, mejor, a una página intermedia tuya donde expliques en una línea lo que pides y pongas el botón. Esa página es lo que te permite más adelante añadir la carta, el catálogo o un cupón sin tocar el código impreso.

Cómo conseguir el enlace de reseñas de tu negocio

Antes del QR necesitas la dirección a la que va a apuntar. Google la entrega desde el propio Perfil de Empresa y así lo explica en su centro de ayuda:

  1. Entra en tu Perfil de Empresa desde un ordenador, en business.google.com.
  2. Abre Leer reseñas y después Consigue más reseñas, el icono de compartir.
  3. Pulsa Copiar para quedarte con el enlace.

En esa misma pantalla Google te muestra un código QR y te sugiere imprimirlo y ponerlo en tu local. Es una opción válida, pero tiene dos limitaciones que conviene conocer: la documentación de Google avisa de que ese QR solo se puede generar desde el navegador de un ordenador, y lo que descargas es una imagen fija. No sabrás cuántas personas lo han escaneado y, si algún día quieres que apunte a otro sitio, tendrás que volver a imprimir todo.

Si no te aparece la opción, suele ser porque la ficha todavía no está verificada o porque estás entrando desde el móvil. Copia el enlace desde el ordenador y guárdalo: es el que vas a pegar en el paso siguiente.

Cómo crear el código QR de reseñas paso a paso

Con el enlace en el portapapeles, el QR se monta en unos minutos. En QRplus el recorrido es este:

  1. Crea tu cuenta gratis en QRplus y entra en Mis QR.
  2. Añade un QR nuevo: cada uno tiene su propia página, que es la que vas a editar cuando quieras.
  3. En el editor, en los bloques de Contenido, añade el bloque de reseñas y pega el enlace que copiaste de tu Perfil de Empresa.
  4. Escribe una frase corta de petición, del estilo «¿Nos dejas una reseña? Nos ayuda muchísimo». Nada de pedir estrellas concretas.
  5. Pasa a Diseño y elige plantilla, colores y fondo para que la página se parezca a tu negocio. Ponle tu logotipo si lo tienes.
  6. Usa Descargar el QR y guarda el archivo para llevarlo a la imprenta o pegarlo en tus plantillas.

A partir de ahí el código ya está vivo. Escanéalo tú primero con dos móviles distintos, uno Android y uno iPhone, y comprueba que la ventana de reseñas se abre bien. Es un minuto y te ahorra tirar quinientas pegatinas.

Un detalle que marca la diferencia: en la misma página puedes añadir más bloques debajo del botón de reseña. Un bloque de contacto para quien tenga una queja y prefiera hablar contigo, uno de ubicación si tienes varios locales, o uno de cupones como agradecimiento por la visita, no por la reseña.

Por qué te conviene un QR dinámico y no una imagen suelta

Un QR estático lleva el destino grabado en el propio dibujo: si cambia la dirección, el código se queda inservible y hay que reimprimirlo. Un QR dinámico apunta a una página tuya que puedes editar, así que el dibujo impreso no cambia nunca.

En un QR de reseñas esto importa más de lo que parece. Cambias de local y cambia la ficha; abres una segunda sucursal; pasas de pedir reseñas a promocionar la carta en temporada alta; Google cambia el formato de sus enlaces. En todos esos casos entras en el editor, cambias el destino y las pegatinas que ya repartiste siguen funcionando.

Y hay algo que un código estático no te da: las estadísticas. Con un QR dinámico ves cuántos escaneos ha tenido y cuándo, así que puedes comparar el cartel de la barra con el de la puerta, o ver si el QR del ticket funciona mejor que el del mantel. Sin ese dato estás decidiendo a ciegas.

Si llevas varios locales o quieres saber qué mesa o qué camarero trae más valoraciones, en los planes superiores puedes tener variantes del mismo QR por mesa u origen y tu propio dominio en el enlace; lo tienes detallado en las tarifas.

Dónde colocarlo y de qué tamaño para que se escanee

El mejor sitio es donde el cliente tiene el móvil en la mano y un momento de espera: el mostrador mientras le cobras, la mesa al traer la cuenta, el ticket, la bolsa del pedido, el espejo del probador, la factura que envías por correo.

Sobre el tamaño hay una regla práctica que funciona: el lado del QR debe medir aproximadamente la décima parte de la distancia desde la que se va a escanear. A un palmo, dos centímetros bastan; en un cartel que se lee a dos metros, no bajes de veinte. Si dudas, hazlo más grande.

Tres cosas que hunden un QR de reseñas: imprimirlo del revés (claro sobre oscuro confunde a muchas cámaras), dejarlo sin margen blanco alrededor y colocarlo donde no hay cobertura ni wifi, como un sótano. Y acompáñalo siempre de una frase que diga qué pasa al escanearlo; un código pelado sin texto casi nadie lo toca.

Si vas a repartirlo en varios soportes, descarga el mismo QR para todos solo si no necesitas distinguirlos. Si quieres saber cuál tira más, crea un QR por soporte apuntando a la misma página.

Qué está prohibido al pedir reseñas en Google

Aquí es donde más negocios se juegan la ficha sin saberlo. Las políticas de contenido de Google prohíben expresamente las reseñas pagadas «ya sea directamente o en especie» y ofrecer «pagos, descuentos o bienes o servicios gratuitos, a cambio de publicar reseñas». Es decir: el clásico «déjanos cinco estrellas y te invitamos al café» va contra las normas.

También prohíben dos prácticas que parecen inocentes. Una es «desaconsejar o prohibir la publicación de reseñas negativas». La otra es «solicitar reseñas positivas de clientes de forma selectiva», lo que descarta esos sistemas que preguntan primero si la experiencia fue buena y solo mandan a Google a los contentos.

Lo que sí puedes hacer, y es justo lo que hace un QR bien puesto, es pedir reseñas a todo el mundo por igual, sin condiciones y sin intentar influir en la nota. Pide la opinión, no la estrella. Un QR en la puerta o en el ticket es neutral por definición: lo ve el cliente encantado y el que salió regular.

Pon tu QR de reseñas a trabajar esta semana

Resumiendo: copia el enlace de reseñas desde tu Perfil de Empresa en el ordenador, crea con él un QR dinámico con su propia página, dale el aspecto de tu negocio, descárgalo e imprímelo donde el cliente tenga el móvil a mano. Pide la opinión a todos por igual y, a las dos semanas, mira las estadísticas para quedarte con el soporte que mejor funciona.

Puedes tenerlo listo antes de acabar el café: crea tu cuenta gratis, pega el enlace en el bloque de reseñas y descarga el código. El cartel de la barra lo pones mañana.

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